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Tener un caballo ¡Informate antes de dar el paso!


Compartir tu vida con este maravilloso animal es una experiencia muy enriquecedora y bonita. Pero es muy importante que lo pensemos muy bien antes de tomar la decisión de adoptar o adquirir un caballo. Es una responsabilidad bastante grande que requerirá de nuestro tiempo y dedicación, así como inversión económica.

Si queremos un caballo feliz, saludable y cercano, debemos apostar por unos propietarios y cuidadores responsables, conscientes e informados que aseguren el buen cuidado del caballo.

Tanto si te estás planteando tener un caballo como si ya lo tienes y quieres informarte para mejorar su calidad de vida, te invitamos a leer este artículo en el que tratamos brevemente diversos temas que debemos plantearnos o tener en cuenta cuando somos propietarios.

INVERSIÓN ECONÓMICA

Mantener un caballo en condiciones óptimas y saludables requiere un gasto económico importante. Tendremos que hacernos cargo de su alimentación, manutención en un centro hípico, sus cuidados veterinarios, visitas del podólogo o herrador (depende si vuestro caballo está descalzo o herrado), seguros (es bastante importante por lo menos tener el de responsabilidad civil), materiales para su cuidado e higiene diario y todo lo que pudiera necesitar para asegurar su salud. También es recomendable invertir en un equipo de calidad, que se adapte a la fisionomía del caballo para evitar provocarle lesiones. Y por último, si se nos pone enfermo, que puede ser un gasto veterinario considerable dependiendo de la dolencia y tratamiento. Aunque le brindemos el máximo cuidado, tenga una dieta óptima con base de heno de calidad y se mueva diariamente, puede enfermar de todas formas. Obviamente, cuanto más pulcro y dedicado sea nuestro cuidado y manejo mejor, ya que nos podemos ahorrar muchísimos problemas, pero no siempre el 100%. Pueden ocurrir accidentes o ponerse de cólico por circunstancias que escapan a nuestro control. Nos puede suceder, sea domingo, a las tantas de la noche o año nuevo, el caso es estar preparado para poder asumir cualquier contratiempo y gasto que pueda surgir.

Por ello, es muy importante plantearse y estudiar muy bien todos los gastos que tiene el caballo de forma fija mensual y anualmente, como la alimentación, manutención en centro ecuestre, vacunas, desparasitación, visitas veterinarias, recorte o herraje, seguros, etc.

TIEMPO Y DEDICACIÓN

Tener un caballo no es solo pagar sus gastos e ir a montarlo y ya está, necesita inversión de tu tiempo y dedicación, para así poder ir a verlo, disfrutar de su compañía y pasar tiempo con él. Debemos dedicar tiempo diariamente para sus cuidados y revisarlo para que todo esté en orden y el caballo se encuentre bien. A parte de invertir en su salud también es bueno pasar tiempo con él para conoceros y mejorar vuestro vínculo.

No debemos dedicar tiempo solo a montar, es importante dedicar tiempo para hacer actividades en las que disfrutéis ambos y el caballo tenga sus momentos de recreación. Si te gusta montar y disfrutas con ello está bien (siempre que seamos respetuosos con el caballo y prescindir de cosas que le puedan causar daño físico o psicológico) pero el caballo también disfruta de salir a pastar, pegar cuatro brincos, revolcarse en la arena, jugar en la pista o con sus amigos, etc. También hay otras actividades sin montar que son enriquecedoras para ambos como hacer ejercicios pie a tierra, enseñarle cosas nuevas o trucos con refuerzo positivo, horse agility, pasear del ramal, una buena sesión de cepillado y caricias, etc.

Es muy importante que dediquemos tiempo para conocerlo, para saber si está feliz, que le gusta y que no, si tiene alguna actitud fuera de lo normal, saber que le pasa y saber si se encuentra bien o le duele algo. Conocer a tu caballo solo se hace con el tiempo, paciencia y dedicación. Si no puedes permitirte dedicarle tiempo replantéate el tener un caballo propio. Si no tienes mucho tiempo hay otras opciones para poder disfrutar